La vitamina C es una vitamina que nos protege de los radicales libres, participa en la formación​​ del colágeno e incluso mantienen fuertes nuestras defensas para evitar infecciones. Presente en frutas y verduras, es una vitamina vital para nuestro bienestar.

 

 

La vitamina de los marineros:

 

Durante siglos los marineros fueron víctimas del escorbuto, una enfermedad causada por la deficiencia en vitamina C. En una travesía larga podían llegar a morir hasta 2 de cada 3 marineros. En el siglo XVIII, James Lind, un médico británico que trabajaba en la marina, descubrió que si los marineros

tomaban cítricos regularmente, prevenían el escorbuto. Pero no fue hasta mediados del siglo XX, cuando se descubrió esta protección la otorgaba la vitamina C.

 

Hoy en día sabemos que además de evitar el escorbuto, la vitamina C o ácido ascórbico, es esencial para muchas otras funciones corporales.

 

 

Defensas arriba:

 

El ácido ascórbico ayuda a nuestras defensas inmunes favoreciendo que los leucocitos estén más activos, se produzca más interferón (una molécula que sirve para que las células inmunitarias se comuniquen entre sí), los estados de inflamación estén más regulados y las mucosas cuidadas y protegidas.

 

A la función defensiva también se puede sumar que suplementar la dieta con vitamina C (alrededor de 200 mg/día) ayuda a prevenir y curar el catarro común (resfriado), consiguiendo además que los síntomas sean más leves y que el funcionamiento pulmonar sea más correcto, sobre todo en casos de asma.

 

 

Articulaciones y piel más joven:

 

Tener una piel firme y unas articulaciones más jóvenes depende de la vitamina C, ya que esta es imprescindible para que se forme el colágeno que da fuerza a estos tejidos. El colágeno es una proteína que forma cadenas largas que se enrollan entre si hasta formar una fibra muy resistente. Pero para que se formen estas fibras hay que modificar uno de sus aminoácidos, y en esta modificación interviene la vitamina C.

 

 

Más vitalidad y bienestar:

 

La vitamina C nos ayuda a aprovechar mejor el hierro de la dieta, ya que lo mantiene en estado reducido y así es más absorbible. De este modo recargamos nuestras reservas de hierro​​ prevenimos la anemia ferropénica. Es esta la razón por la que se recomienda que combinemos alimentos ricos en hierro con cítricos que aportan ácido ascórbico.

 

El potencial revitalizante de la vitamina C también le viene de su capacidad para ayudarnos a utilizar nuestras reservas energéticas, ya que esta vitamina es necesaria para la formación de noradrenalina​​ y de carnitina una molécula que participa en la combustión de las grasas.

 

La serotonina se vincula directamente con la sensación de bienestar y felicidad y la vitamina C también participa en la producción de este neurotransmisor.

 

El cansancio y la fatiga son síntomas de un estado anémico. La vitamina C nos ayuda a absorber el hierro de la dieta que utilizaremos para producir hemoglobina y prevenir la anemia.

 

 

Defensa contra los radicales libres:

 

De todas las funciones del ácido ascórbico la más conocida es su capacidad antioxidante​​ protegiendo sobre​​ todo a las células y los fluidos corporales de la oxidación y el envejecimiento​​ prematuro. Por esta razón se considera que el ácido ascórbico puede ayudar a prevenir el cáncer, las enfermedades cardiovasculares e incluso las cataratas. ​​​​ 

 

 

Cuanta necesitamos:

 

Las cantidades diarias recomendadas de vitamina C son de 75 mg para las mujeres y 90 mg en el caso de los hombres. Pero estas necesidades pueden aumentar en caso de:

  •         Estrés emocionalpsicológico o físico.

  •         Estar expuesto a contaminantes, ambientales o provenientes de la alimentación.

  •         Tener niveles de glucosa elevados en sangre.

  •         Ser fumador.

  •         Sufrir infecciones.

 

Dónde está la vitamina C:

 

El ácido ascórbico lo encontramos sobre todo en frutas y verduras frescas, siendo el brócoli, las fresas, los kiwis y los pimientos rojos los más ricos en esta vitamina.  Aunque es fácil de encontrar en los alimentos, el ácido ascórbico es una vitamina muy sensible a la luz y a la oxidación, y podemos perder hasta la mitad si conservamos los alimentos durante mucho tiempo ya sea refrigerados o congelados.

 

Vitamina C, poder para tus defensas
5 (100%) 5 votes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *