La terapia homeopática puede dar solución a un gran número de patologías que otras terapias no pueden cubrir.

El medicamento homeopático tiene una manera de curar más acorde con la totalidad del individuo. Además de ser intrínsecamente preventiva, no es para el cuerpo, ni provocarles problemas de intolerancias o intoxicaciones.

Partiendo de estos conocimientos, la homeopatía entiende que las enfermedades surgen a raíz de una alteración de esa fuerza dinámica o energía vital, causante de los síntomas que se manifiestan en un cuerpo (enfermo) y que debía existir en la naturaleza componentes similares (SIMILIA SIMILIBUS CURENTUR) capaz de estimular esa energía y restablecer el orden harmónico de sus funciones biológica, por lo que implica utilizar remedios o medicamentos que no son sintetizados en laboratorio, sino que son extraído de los elementos de la propia naturaleza y elaborados de acuerdo al procedimiento homeopático, con la intención de extraer las virtudes curativa y eliminar los efectos físicos-químicos dañinos que pudieran contener.