EL ORIGEN DE LAS FLORES DE BACH

El Dr. Edward Bach, al analizar a sus pacientes observo que algunos que manifestaban la misma enfermedad, mostraban otros rasgos característicos y similares, como sus estados emocionales, sus formas posturales, sus gestos y sus expresiones.

Basándose en estas percepciones, abordó analizar a sus pacientes de forma diferente: no por la enfermedad, sino por la similitud entre los síntomas mentales y de personalidad que manifestaban una misma enfermedad. Bach había llegado a esta conclusión unos cincuenta años antes de que existieran las actuales investigaciones psiconeurológicas.

 

“la enfermedad es una suerte de consolidación de una actitud mental, solo es necesario tratar tal actitud mental y la enfermedad desaparecerá”.

 

 

Esta nueva visión le implico a preguntarse en la forma que practicaba la medicina, e indagar en otros métodos terapéuticos, lo que le llevo a adentrase en la medicina homeopática.

La homeopatía le proporcionó las herramientas para desarrollar una nueva medicina.

Los conceptos filosóficos en los que se basan la homeopatía «El principio de similitud» y de otras pautas éticas como el juramento hipocrático y el «primum non nocere» (primero no hacer daño).

La homeopatía al igual que otras numerosas disciplinas holísticas, se han fundamentado en antiguas y milenarias ciencias terapéuticas, que establecían que para restablecer la salud se debía de lograr una armoniosa integridad con todos y entre cada unos de los tres planos que constituyen el Ser: el físico (cuerpo y alimentación), el mental (forma en que tenemos de interactuar con nuestro medio), el vital (equilibrio de la energía).

La filosofía hermética o «Principios herméticos», establecen que Todas las cosas creadas manifiestan cierta vibración en función de su propia naturaleza.

Las manifestaciones mentales como las emociones, los deseos, los pensamientos tienen su propia densidad y frecuencia vibratoria, determinando que todos los efectos producidos por la vibración de nuestros estados mentales repercuten sobre nuestro cuerpo.

Partiendo de estas filosofías terapéuticas y en la forma de elaborar los medicamentos homeopáticos, el Dr. Bach siguió su línea de investigación.

Intuyo que en la naturaleza debía ser posible hallar diversos remedios vibracionales análogos que reprodujeran los efectos de los «nosodes» (medicamentos elaborados a partir de agentes patógenos)que administraba a sus pacientes.

De esta manera, se lanzó a la búsqueda de agentes naturales cuya eficacia residiría, no en la acción sobre la enfermedad establecida, sino en sus efectos sobre los precursores emocionales de la dolencia.

El Dr. Bach definió a la enfermedad como un desequilibrio emocional que se produce en el campo energético del ser vivo.

«las enfermedades físicas tienen un origen emocional, si los conflictos emocionales subsisten por mucho tiempo, la enfermedad del cuerpo empieza a aparecer, al restaurar el equilibrio emocional, se resuelve la enfermedad física».